“Me alegro de haber sido drafteado el número uno, porque del dos no se acuerda nadie”, dijo Alexandre Daigle (Laval, Canadá, 1951) después de ser seleccionado con el pick más alto por los Ottawa Senators en 1993.

Chris Ponger, escogido inmediatamente después por los Hartford Whalers, entró al Salón de la Fama en 2015, mientras que Daigle continúa siendo recordado a día de hoy como uno de los mayores fracasos en la historia de la NHL.
Daigle debía ser la futura estrella de los Sens, finalmente acabaría siendo olvidado tras quedarse muy lejos de las expectativas puestas en él
Especialmente, fue un auténtico desastre para los Sens, que, incluso, habían sido investigados por la propia liga acusados de hacer tanking durante la temporada 1992/93 para obtener el número uno del draft. Lo consiguieron, a pesar de todas las sospechas, pero la jugada les acabó saliendo al revés.
Unos números de bandera

Daigle destacó siendo muy joven en categorías inferiores. Marcó 50 goles y dio 60 asistencias en 42 partidos con los Laval Régents y, posteriormente, sumó 247 puntos en las dos primeras temporadas vistiendo la camiseta de los Victoriaville Tigers, justo antes de declararse para el draft.
Pero, aparte de las cifras, que eran sobresalientes sin lugar a dudas, el jugador canadiense estaba considerado como un talento generacional por su mezcla de perfil físico y técnico que le llevó a ser comparado con Mario Lemieux. Nada más lejos de la realidad. La primera temporada de Alexandre Daigle en la NHL quedó muy lejos de las expectativas que había generado. Firmó 20 goles y 31 asistencias en 84 partidos. Un año más tarde, con el ‘lockout’ de por medio, apenas alcanzó los 37 puntos, pero fue todavía peor la siguiente campaña, cuando nada más anotó 5 dianas en 50 encuentros
Un avión, una broma y Bill Clinton
Además del mal desempeño en lo deportivo, en septiembre de 1996, el de Laval se vio envuelto en un incidente bastante poco agradable. En medio de un viaje con el equipo hasta Tampa, mientras charlaba con una trabajadora de la aerolínea US Airways, Daigle señaló el ordenador del entonces Director de Servicios del Equipo, Trevor Timmins, y le espetó: “Cuidado con la bomba que tienes ahí”, en referencia al portátil del ejecutivo.
Esa ‘broma’ no pasó inadvertida para la trabajadora de la compañía, que inmediatamente avisó al capitán, quien, a su vez, nada más enterarse del suceso, contactó con la torre de control, y la policía fue debidamente alertada. ¿El problema? Bill Clinton, presidente por aquellos años de Estados Unidos, estaba en esa misma pista del Aeropuerto Internacional de Pittsburgh.

Al final, el incidente se saldó con una pequeña multa económica y la prohibición de subirse al avión con el resto del equipo, pero fue suficiente para dar buena cuenta de la falta de madurez y la escasa conciencia mediática que arrastraba, ligado a sus malos números en liga.
Cuesta abajo y sin frenos
Después de cuatro años y medio, Ottawa decidió traspasar a Alexandre Daigle, que no mostraba síntomas de volver a ser el jugador que había deslumbrado en juveniles. Los Flyers se hicieron con sus servicios, aunque allí solo duró un año, tiempo en el que logró 31 puntos en 68 partidos. De Philadelphia se marchó a Tampa Bay, aunque apenas marcó 6 goles y dio 12 asistencias en 32 choques. Para sorpresa de nadie, tampoco le fue bien en los New York Rangers y, a los 25 años de edad, decidió retirarse para probar suerte en el mundo del entretenimiento.
Él mismo llegó a reconocer que el hockey no le motivaba lo suficiente y que buscaba una vida alejada de la presión, lo cierto es que tardó dos años en volver a la NHL
Y se lo tomó en serio. Después de que los Penguins fueran el único equipo que le diera cobijo en la pretemporada, se convirtió en el mejor jugador del equipo durante el training camp, pero no pudo trasladar esas buenas sensaciones a la temporada regular, lo que le llevó a descender a la AHL.

Su última parada en la élite fueron los Minnesota Wild. Sorprendentemente, en el único año allí, igualó su mejor registro de puntos (51), aunque ni siquiera pudo acabar la campaña antes de ser nuevamente enviado a la American Hockey League, donde puso punto final a su carrera en el hockey norteamericano.
Salto a Europa
De Mineápolis a Suiza. Alexandre Daigle firmó en mayo de 2006 un contrato con el HC Davos por dos años, que se extendió por otros tantos siete meses después. Ganó dos títulos en sus tres temporadas allí, hasta que fue cedido a los SCL Tigers, que vieron como la carrera del canadiense languidecía. Se retiró definitvamente en 2010, a los 35 años de edad.

A día de hoy, casado y con tres hijas, Daigle es analista a tiempo parcial en la TVA Sports, y también continúa ligado a proyectos audiovisuales. “Ya nadie me reconoce”, contó en una entrevista hace un par de años, antes de que se estrenara un documental que reconstruye su historia como número uno del draft (Chosen One: Alexandre Daigle) y trata de explicar por qué nunca llegó a cumplir con las expectativas.
En la NHL, además de la producción y el potencial, imprescindible para un delantero, hace falta consistencia, mentalidad y adaptación, y Alexandre Daigle no reunía ninguna de estas tres últimas características. Una falta de preparación que terminó lastrando una de las carreras más prometedoras en la década de los 90.
Te puede interesar…
.














