De tocar el cielo a tocar fondo. Nail Yakupov (Nizhnekamsk, Rusia, 1993) continúa siendo a día de hoy una de las mayores decepciones de los últimos tiempos en la NHL. Fue seleccionado por los Edmonton Oilers en el número 1 del draft de 2012, pero su aventura en la élite apenas duró seis años y nunca logró acariciar las expectativas.

Era el tercer año consecutivo en el que la franquicia canadiense tenía el pick más alto y, tras hacerse con los servicios de dos atacantes como Taylor Hall (2010) y Ryan Nugent-Hopkins (2011), algunos rumores apuntaban hacia un posible refuerzo de cara a la parcela defensiva. Y tenía sentido.
El delantero ruso acaparó todos los focos como número uno del draft pero nunca pudo acercarse, ni de lejos, a lo que se esperaba mínimamente de él
Solo los Blue Jackets (262) habían encajado más goles que los Oilers (239) en la Conferencia Oeste la temporada anterior y Ryan Murray (nº2), que terminó recalando en Columbus, había sumado muchos puntos en el debate interno de los Oilers, aunque nadie se atrevió a saltarse el guion.
Números prometedores

Yakupov jugó durante su adolescencia en el equipo juvenil de su ciudad, el HC Neftekhimik Nizhnekamsk, hasta que le surgió la oportunidad de cruzar el charco. Lo hizo de la mano de los Sarnia Sting en la OHL (Ontario Hockey League), donde firmó 82 goles y 93 asistencias en 111 partidos.
Fue elegido como rookie del año en su primera temporada después de romper el récord de goles del equipo y también fue condecorado como el mejor novato de la CHL (Canadian Hockey League), que se elige entre los ganadores de ese mismo reconocimiento en la OHL, WHL y QMJHL.
Mucho hype, poco rendimiento
Los pronósticos se cumplieron y el delantero ruso acaparó todos los focos como número uno del draft hace 14 años. Se le caían los puntos de los bolsillos. Pero los debió perder por el camino. El lockout que vivía la NHL en aquel momento obligó a Yakupov a trasladarse por un tiempo a Rusia para defender los colores del Neftekhimik Nizhnekamsk, si bien no pudo tener la regularidad que le hubiera gustado debido a un problema legal entre la Federación de Canadá y la IIHF.
En enero de 2013, con la liga norteamericana a punto de empezar, regresó a Canadá. Debutó el día 20, en Vancouver, y anotó su primer el gol el 22, como local, frente a los San José Sharks. Teniendo en cuenta las circunstancias, la puesta en escena de Yakupov no fue del todo mala. Acabó como máximo artillero entre todos los rookies de la NHL, con 17 dianas (11 en abril) y un total de 31 puntos en 48 encuentros. Aceptable. El bajón llegó al año siguiente. Más partidos, menos producción. Ni rastro del jugador que había llegado en 2012.
Estas fueron las estadísticas de Nail Yakupov durante las tres temporadas completas que estuvo en los Edmonton Oilers:
- 2013/14 – 11 goles y 13 asistencias en 63 partidos
- 2014/15 – 14 goles y 19 asistencias en 81 partidos
- 2015/16 – 8 goles y 15 asistencias en 60 partidos
Afortunadamente, los Oilers tuvieron más ojo en el draft de 2015 para elegir a Connor McDavid, que está haciendo méritos de sobra para en un futuro acabar entrando en el Salón de la Fama.
De Edmonton a St. Louis
Después de casi un lustro en la provincia canadiense de Alberta, Yakupov hizo las maletas en octubre de 2016 para mudarse a St. Louis, donde firmó con los Blues a cambio de Zach Pochiro y una tercera ronda de draft.

Empezó relativamente bien, sumando cuatro puntos en seis choques, pero no fue más que un espejismo. Rápidamente perdió protagonismo, empezó a pasar más tiempo en el banquillo y tuvo que decir adiós a la temporada antes de tiempo por culpa de una lesión en la rodilla que le obligó a pasar por quirófano. 3 goles y 6 asistencias en 40 partidos fueron los números en su único año con los de Missouri. De allí se mudó a Colorado. Firmó solamente por un año y algo menos de un millón de dólares (875K). No hubo manera de levantar aquello. Firmó 9 goles y 7 asistencias en 58 encuentros. Adiós a la NHL.
Con buen criterio, Yakupov decidió volver a Rusia para jugar en la KHL. Allí ha defendido ya los intereses de cinco equipos. SKA Saint Petersburg, Amur Khabarovsk, Avangard Omsk -donde milita actualmente-, HC Neftekhimik Nizhnekamsk y Kunlun Red Star.

¿Sus estadísticas? A rachas. Alcanzó los 61 puntos en 111 partidos durante los dos primeros cursos, pero después apenas ha podido sumar 79 en 178, sin contar la actual campaña. No había vuelto a superar los diez goles en una temporada hasta la 2024/25, cuando acabó con 17 (+21 asistencias) durante la fase regular. Después, en playoffs, contribuyó con 7 puntos, pero el Avangard Omsk cayó en el séptimo partido de la segunda ronda ante el Lokomotiv Yaroslavl.
¿El draft más flojo de la historia?
El de 2012 tiene motivos para ser considerado como uno de los más decepcionantes, al menos, en cuanto a las primeras selecciones. El motivo es sencillo. Después de Nail Yakupov, Ryan Murray fue seleccionado en segunda posición por los Blue Jackets, como ya mencionamos anteriormente, aunque su rendimiento fue muy inconsistente por culpa de las lesiones. En el número 3, los Canadiens eligieron a Alex Galchenyuk, excompañero de Yakupov en Sarnia. El center de Wisconsin había arrancado como un tiro su carrera en la NHL, pero los problemas extradeportivos, que incluso le han costado varios arrestos, terminaron por poner fin de manera prematura a su paso por la liga.

De Griffin Reinhart, seleccionado en el #4, no se puede decir mucho, pues apenas disputó 8 partidos con los Islanders y 29 con los Oilers. Se pasó buena parte de su carrera en la AHL. Antes de retirarse, probó suerte en Rusia, Alemania y Reino Unido, pero fueron los últimos coletazos de una carrera prácticamente invisible.
Nombres como Morgan Rielly, Jacob Trouba, Filip Forsberg, Tom Wilson o Andrei Vasilevskiy salvaron bastante los muebles, aunque por aquellos tiempos las cámaras apuntaban a otros rostros que nunca llegaron a asentarse en la mejor liga de hockey sobre hielo del mundo y fueron una gran decepción para directivos, aficionados y compañeros.
Te puede interesar…
.














