Hubo un tiempo en el que seguir la NHL desde Europa exigía algo parecido a un trabajo de investigación. Los partidos apenas aparecían en televisión, los resultados llegaban con retraso y encontrar información en nuestro idioma era una tarea reservada para los aficionados más insistentes. Internet cambió por completo aquel panorama, aunque no consiguió resolver el principal obstáculo: la distancia horaria.

Hoy día, ver la NHL en Europa es técnicamente sencillo. NHL.TV, a día de hoy integrado en DAZN en numerosos países europeos, permite acceder a los encuentros en directo y bajo demanda, además de ofrecer resúmenes y partidos condensados. Ya no es necesario esperar a que una cadena decida emitir al equipo favorito ni recurrir a métodos de dudosa calidad (y legalidad). Con una conexión a internet y la correspondiente suscripción se puede seguir prácticamente toda la temporada desde un televisor, un ordenador o un teléfono. Eso si, con un coste que aún dentro de la media en esta clase de servicios, no está al alcance del público más joven, pero si de los más acérrimos entre los adultos.
Con el servicio de suscripción, absolutamente todos los partidos de la NHL están al alcance del aficionado, y si Movistar Plus renueva sus derechos, una selección semanal en castellano.
Y después llega la noche
La dificultad aparece cuando cae el puck. La mayoría de los encuentros comienzan durante la madrugada europea, especialmente los disputados en la costa oeste norteamericana. Seguir en directo un partido de Vancouver, Seattle, Los Ángeles o San José puede significar acostarse cuando otros empiezan a levantarse. La liga programa de manera intencionada desde 2018 algunos encuentros de sábado y domingo en horarios más favorables para Europa, una operación que desde la próxima temporada se amplía también a los lunes, siguen siendo un pequeño porcentaje del total, pero todo un regalo para nuestras tardes de fin de semana teniendo en cuenta que el calendario debe ser construido para el público norteamericano.
Seguir partidos en directo puede ser una misión de audaces para los seguidores de equipos del oeste de Norteamérica
El diferido se convierte así en el mejor aliado, aunque trae consigo otro problema: evitar el resultado. Consultar una red social, abrir una aplicación deportiva o recibir una notificación puede arruinar en segundos un partido de dos horas y media. Seguir la NHL desde este lado del Atlántico requiere, en ocasiones, desarrollar una peculiar habilidad para caminar por internet sin mirar donde no se debe.
NHL Global Series, espectáculo en directo

Ya entre 2007 y 2011 la NHL se trajo partidos a Europa bajo las marcas NHL Premiere y NHL Face-off, pero desde 2018, los aficionados europeos saben que tienen citas fijas anuales con las estrellas de la NHL bajo el sello de las NHL Global Series, sin necesidad de atravesar el Atlántico, los países de mayor tradición en este deporte tienen a golpe de coche o tren, y aquellos más alejados como el nuestro, de un vuelo de apenas dos o tres horas la emoción de poder ver a grandes estrellas de la liga jugando directamente ante sus ojos, algo que en el siglo XX, era toda una quimera. Con un poco de suerte, apenas a un paso de casa, tu equipo puede ser uno de los participantes y puedes llevar el jersey al estadio con el pecho lleno de orgullo.
De manera regular, la NHL visita la Europa más adicta al hockey y nos ofrece la oportunidad de ver el hockey más espectacular con nuestros propios ojos.
Uno más en el conocimiento de las noticias
Informarse sobre la competición nunca había sido tan fácil. Las páginas oficiales, aplicaciones, podcasts, canales de vídeo y redes sociales proporcionan estadísticas, alineaciones, lesiones y resultados casi instantáneos. Para quienes dominan el inglés, la cantidad de contenido es inmensa. En castellano la oferta es menor, pero proyectos especializados y comunidades de aficionados han creado espacios capaces de explicar la actualidad desde una perspectiva más cercana,

Los rumores de traspasos merecen un capítulo aparte. Durante las semanas previas al trade deadline o al Draft, una simple publicación puede provocar horas de especulación. El problema ya no es encontrar información, sino distinguir una noticia confirmada de una opinión, una filtración interesada o una cuenta que busca repercusión.
Seguir la NHL en Europa es, por tanto, más fácil que nunca y todavía incómodo como siempre. La tecnología ha eliminado las fronteras, pero no los husos horarios. Quizá ahí resida parte de su encanto: pertenecer a una comunidad pequeña, apasionada y acostumbrada a celebrar goles mientras el resto del continente duerme.
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