La portada de Sports Illustrated publicada en 1994 a raiz de la final de la Stanley Cup entre los New York Rangers contra los Vancouver Canucks, plantea una pregunta provocadora: “Why the NHL’s Hot and the NBA’s Not” (”¿Por qué la NHL está de moda y la NBA no?”). La imagen muestra a un portero de hockey (de los Rangers) realizando una parada espectacular mientras un jugador rival (de los Canucks) observa impotente, simbolizando la intensidad y el dramatismo que caracterizan a este deporte.

Cuando esta portada fue publicada, el hockey sobre hielo vivía (al igual que en la actualidad) un momento de gran popularidad en Norteamérica. La NHL destacaba por ofrecer partidos rápidos, físicos e impredecibles, donde el esfuerzo colectivo y la competitividad eran protagonistas. Cada encuentro transmitía emoción hasta el último segundo, convirtiéndose en un espectáculo muy atractivo para los aficionados.
En 1994 había la percepción que la NBA (con Jordan retirado temporalmente) estaba perdiendo comba frente a una atractiva y más dínamica NHL
En contraste, la NBA atravesaba un periodo en el que parte del público percibía que el juego había perdido dinamismo. Se criticaba un estilo más pausado, con marcadores bajos y un excesivo protagonismo de las estrellas individuales por encima del juego en equipo. Esa percepción llevó a muchos medios a cuestionar si el baloncesto profesional estaba perdiendo atractivo frente al crecimiento del hockey.
Las grandes épocas o malos tiempos en los deportes son cíclicos
Sin embargo, el tiempo demostró que la popularidad de las grandes ligas deportivas es cíclica. La NBA supo reinventarse con cambios en las reglas, una mayor internacionalización y la aparición de nuevas generaciones de estrellas que devolvieron el espectáculo a las canchas. Por su parte, la NHL continuó consolidándose como una de las competiciones más emocionantes del deporte profesional gracias a la velocidad del juego, la igualdad competitiva y la pasión de sus seguidores.

Esta portada se ha convertido en un documento histórico porque refleja cómo las tendencias deportivas pueden cambiar con el paso de los años. Lo que en un momento parecía una realidad indiscutible terminó siendo una fotografía de una época concreta, recordándonos que ninguna liga mantiene para siempre el liderazgo en popularidad y que la evolución constante es clave para mantenerse relevante.
En la actualidad, no hemos llegado al punto de ese cambio cíclico que se hablaba en la década de los 90. Pero es cierto que esta última década, con franquicias del sur de los Estados Unidos tomando cada vez más relevancia y un juego que pierde quizás lo más criticable con las peleas, puede llamar la atención de un público más joven donde la rápidez es un gran aliciente para engancharles a esta liga. La portada de Sports Illustrated no solo compara dos ligas, sino que invita a reflexionar sobre cómo el entretenimiento deportivo depende de la capacidad de adaptarse a las expectativas de los aficionados, manteniendo siempre la emoción y la competitividad como principales protagonistas.
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