La práctica del hockey se encuentra muy extendida dentro del continente de norteamericano, sobre todo en Estados Unidos y especialmente en Canadá, aunque tradicionalmente las personas de raza blanca son las que ocupan un porcentaje más alto en cuento a practicantes, también los hay (y cada vez más) de raza negra y entre los pueblos originarios de la zona; estos últimos aún siendo menos numerosos también cuentan con varios «representantes» en la NHL, diferentes ligas menores y en el hockey femenino.

Sin ir más lejos, recientemente dos jugadores pertenecientes a esta comunidad tan diversa fueron parte de la final de la Stanley Cup entre Vegas Golden Knights y Florida Panthers en 2023, se trata de Zach Whitecloud y Brandon Montour, de las etnias Sioux y Mohawk respectivamente, este último se coronó campeón en 2024.
En muchos casos, la presencia de jugadores indígenas queda silenciada debido a la falta de perfiles más mediáticos
Cabe resaltar que dicha comunidad está formada por una gran cantidad (y diversa) de pueblos/tribus muy diferentes entre sí, aunque si bien es cierto que se encuentran todas agrupadas bajo el nombre de Primeras Naciones (First Nations) en Canadá y Nativos Americanos (Native Americans) en Estados Unidos.
Tributo por parte de la liga y sus franquicias
La NHL, gracias a un buen número de sus franquicias, anualmente programa varios tributos dedicados a la comunidad de las primeras naciones y/o nativos americanos. En la gran mayoría de ocasiones recae en saques neutrales honoríficos antes de los partidos por parte de líderes de dichas comunidades o miembros destacados (sean ex jugadores o no) de las mismas.

En otras ocasiones, las mismas franquicias presentan un logo especial dedicado a las comunidades indígenas, siendo artistas de dicha comunidad los encargados de dar forma al logotipo en cuestión, uno de los equipos más activos (entre varios) en este sentido son los Vancouver Canucks.

Algunos ejemplos destacados
Entre los jugadores indígenas más destacados de la historia de la NHL sobresalen nombres como Bryan Trottier, Reggie Leach, Grant Fuhr y George Armstrong, protagonistas de algunas de las etapas más exitosas de sus respectivos equipos. Trottier, una de las grandes leyendas de los New York Islanders, conquistó seis Stanley Cups entre los Islanders y los Pittsburgh Penguins y sumó 1.425 puntos durante su carrera.

Por su parte, Leach fue una pieza importante de los Philadelphia Flyers campeones de 1975 y recibió el Conn Smythe Trophy en 1976 como jugador más valioso de los playoffs. Fuhr, uno de los grandes porteros de su generación, ganó cinco Stanley Cups, principalmente con los Edmonton Oilers, mientras que Armstrong, histórico capitán de los Toronto Maple Leafs, levantó cuatro veces el máximo trofeo de la NHL.
Entre las figuras más recientes destaca Carey Price, portero de los Montreal Canadiens y ganador del Vezina Trophy, el Hart Trophy y el William M. Jennings Trophy en 2015, además de campeón olímpico con Canadá en 2014. También merece una mención especial T. J. Oshie, de ascendencia ojibwa, que conquistó la Stanley Cup con los Washington Capitals en 2018 y se hizo conocido por su habilidad en los lanzamientos de desempate. Sin embargo, la importancia de los jugadores indígenas va más allá de sus estadísticas y títulos. Figuras pioneras como Clarence «Taffy» Abel, uno de los primeros nativos americanos en jugar en la NHL, y Fred Sasakamoose, que disputó 11 partidos con los Chicago Black Hawks en 1953-54 y fue uno de los primeros jugadores de las Primeras Naciones en alcanzar la liga, ayudaron a abrir camino a las siguientes generaciones formando la punta de lanza de una gran comunidad muchas veces olvidada dentro del hockey pero que ha sido parte destacada de la historia de dicho deporte y de la NHL desde sus primeros años.
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