Los Pittsburgh Penguins son una de las franquicias más importantes de la NHL ya que, aunque no forman parte de los llamados Original Six, han ganado 5 Stanley Cups y han logrado 2 back-to-backs, lo cual no es nada fácil. Además han tenido o aún tienen en sus filas a auténticas leyendas como Mario Lemieux, Jaromir Jágr, Sidney Crosby, Evgeni Malkin y Kris Letang. Por tanto, siendo tan importantes como son, cobran especial relevancia las operaciones de transferencias masivas de jugadores que llevan a cabo en el mercado.

Una de esas operaciones masivas fue la que realizaron en marzo de 2024 en la que se vio involucrado su gran goleador Jack Guentzel. El amable lector se preguntará qué tiene esto que ver con la AHL, pues sí tiene que ver y mucho ya que uno de los jugadores involucrados en dicha operación, el finlandés Ville Koivunen, que actualmente viene de jugar una gran temporada con los Wilkes-Barre/Scranton Penguins, acaba de firmar con Pittsburgh un contrato por 8 años con un montante de 32 millones de dólares. Dicho de otra manera, los Penguins han apostado por Koivunen como jugador de futuro para su Top 6 en ataque.

Echando la vista atrás y analizando dicho traspaso a la luz de los acontecimientos posteriores nos parece que no resulta descabellado concluir que el tapado de dicha operación, el jugador en el que Kyle Dubas tenía puestas sus esperanzas de futuro, era Ville Koivunen. Decimos el tapado porque el jugador que en principio venía a suplir la ausencia del gran Jack Guentzel era Michael Bunting. Sin embargo, el paso de Bunting por Pittsburgh no fue más que discreto, con 48 puntos en un total de 79 partidos y siendo traspasado a los Nashville Predators el 5 de marzo de 2025. Ciertamente, hubo otros dos prospectos involucrados en la operación, el center Vasily Ponomarev y el right wing Cruz Lucius. En cuanto a Ponomarev, sólo jugó 7 partidos en Pittsburgh en los que no logró ningún punto y tras jugar 61 partidos en la AHL se marchó a la KHL para fichar por el Avangard de Omsk. Por su parte, Lucius ha seguido jugando en la Arizona State University y está por ver su adaptación al hockey profesional.
Los números de Koivunen durante su estancia en la AHL justifican plenamente la confianza que Dubas ha puesto en él. Tras su traspaso el 7 de marzo de 2024, Koivunen ha jugado 116 partidos con Wilkes-Barre/Scranton, 19 de ellos de playoff, habiendo conseguido 39 goles y 71 asistencias para un total de 110 puntos. Son unos números excelentes. También ha sido llamado por el primer equipo de Pittsburgh con el que ha jugado ya 47 partidos, logrando 2 goles y 12 asistencias.
Los orígenes de Koivunen

Nacido en Oulu el 13 de junio de 2003, Koivunen es un producto del histórico club Karpat, ganador de 7 títulos en la SM-Liiga finlandesa. En agosto de 2021, los Carolina Hurricanes de la NHL le ficharon mediante un entry level contract de 3 años. La franquicia de Raleigh decidió que el muchacho continuase en Finlandia y Koivunen debutó en la máxima competición local a los 18 años, en la temporada 2021/22, concretamente el 10 de septiembre de 2021 en un partido contra el JYP. Ya en esa primera temporada logró unos números destacables para un jugador tan joven: 30 puntos (12 goles y 18 asistencias) en 59 partidos (6 de ellos de playoffs). Sus buenas actuaciones continuaron durante la temporada siguiente, en la que disputó 52 encuentros de liga regular (12 goles y 16 asistencias) y 3 de playoff (1 asistencia). Acabada la temporada con el Karpat, dio el salto a la AHL incorporándose a los Chicago Wolves con los que jugó 12 partidos de temporada regular marcando 1 gol.
Durante la última temporada de ese entry level contract, la 2023/24, Koivunen registró los mejores números de su carrera en la SM-Liiga ayudando al Karpat a acceder a los playoffs. Sus 56 puntos en 59 partidos de temporada regular y sus 13 puntos en 12 partidos de playoff llamaron la atención de los dirigentes de los Penguins que decidieron incluir a Koivunen en la operación del traspaso de Guentzel.
La etapa en los Penguins
A principios de marzo de 2024, como hemos visto anteriormente, Ville Koivunen ha de trasladarse desde Rosemont, cerca del aeropuerto internacional O’Hare de Chicago, a Pittsburgh. Para este movimiento, Koivunen no tuvo que firmar ningún nuevo contrato con los Penguins ya que su entry level contract con los Hurricanes seguía vigente hasta la temporada 2025/26 por la norma que permite “deslizar” (slide) los ELC en caso de que el jugador no haya jugado un número suficiente de partidos en la NHL, que fue el caso aplicable al atacante finlandés, que a esas alturas aún no había jugado con los Hurricanes y sólo había disputado una docena de partidos con los Wolves. Por tanto, realmente, cuando Kyle Dubas se hace con los derechos de Koivunen en la operación de traspaso de Guentzel, está apostando por un jugador del que iba a tener dos temporadas de contrato para decidir acerca de su continuidad.
No resulta descabellado concluir que el tapado de dicha operación para el cuál el GM Kyle Dubas tenía puestas sus esperanzas de futuro, era Ville Koivunen
Lo primero que hicieron los Penguins con Koivunen, recién llegado al estado de Pennsylvania, fue mandarlo a Wilkes-Barre para jugar los playoffs de la AHL. Aquel año los Penguins habían quedado emparejados en primera ronda, en una serie al mejor de 3 partidos, con los Lehigh Valley Phantoms, que acabarían ganando la serie por 2-0. Sin embargo, las actuaciones del joven atacante finlandés en ambos partidos fueron prometedoras. Su debut con los Penguins tuvo un sabor agridulce: fue el 24 de abril de 2024 en el Mohegan Sun Arena de Wilkes-Barre en la derrota por 1-2, siendo el autor del único gol de su equipo. Dos días más tarde, la serie se trasladó al PPL Center de Allentown, la casa de los Phantoms, donde los Penguins fueron eliminados tras perder en la prórroga por 5-4. Las crónicas del partido recogen una gran asistencia de Koivunen en el tercer gol de los Penguins.
La temporada siguiente, la 2024/25, fue la corroboración de todas las buenas sensaciones que Dubas tenía: Koivunen jugó 63 partidos de temporada regular en la AHL en los que registró 56 puntos, colaborando a la clasificación del equipo para los playoffs por la Calder Cup. Además, fue incluido en el All-Rookie Team de la AHL y nombrado mejor rookie del mes de enero de 2025. En los playoffs de aquel año 2025, los Penguins se volvieron a ver las caras con los Phantoms en primera ronda al mejor de tres encuentros y de nuevo los de Allentown barrieron a los Penguins con dos victorias: la primera en el Mohegan Arena por 2-5 y la definitiva en el PPL Center por 3-2 en un partido en el que Koivunen asistió en los dos goles de los Penguins.

El 30 de marzo de 2025 se producía el debut de Koivunen en la NHL en un encuentro disputado en el PPG Paints Arena de Pittsburgh contra los Ottawa Senators a los que derrotaron en la prórroga por 1-0. Fue el primero de un total de 8 partidos jugados con Pittsburgh por el atacante finlandés entre los meses de marzo y abril de ese año.
Con la llegada de la temporada 2025/26, la última de su ELC, la apuesta de Dubas por Koivunen se elevó considerablemente: Koivunen repartió su temporada prácticamente a partes iguales entre Pittsburgh y Wilkes-Barre. Concretamente fueron 39 los encuentros disputados con Pittsburgh y 49 con Wilkes-Barre/Scranton. Sus números en la NHL no fueron buenos ya que sólo aportó 7 puntos (G2, A5) en una temporada en la que los Penguins cayeron en primera ronda contra los Philadelphia Flyers por 4-2. La organización de Pittsburgh no contó con Koivunen en los playoffs ya que se prefirió que jugara las eliminatorias por la Calder Cup. La temporada del finlandés en la AHL fue muy buena, demostrando que ya está listo para mayores empresas. En 34 partidos de temporada regular logró un número extraordinario de asistencias (28) y su registro goleador fue aceptable (13). En las eliminatorias por la Calder Cup, Koivunen disputó 15 partidos en los que contribuyó a que los Penguins llegaran hasta la final de la Conferencia Este, en la que se toparon con el que sería el futuro campeón, los Toronto Marlies. En una apasionante serie al mejor de siete partidos, los de Ontario se deshicieron de los Penguins por un global de 4-2. Fue un duro golpe para la franquicia de Wilkes-Barre porque afrontaba la final con ventaja de pista. La serie fue extraña, con los Marlies ganando los dos primeros partidos jugados en Pennsylvania y los Penguins ganando también los dos primeros en el Coca-Cola Coliseum. La serie llegó empatada a dos a un tremendo quinto partido en Toronto que tuvo multitud de peleas cuando el marcador se puso ya claramente a favor de los locales, que acabaron ganando por 5-1. Tras un primer periodo sin goles, los dos restantes son dignos de guardarse en las videotecas, especialmente el tercero que fue lo más parecido a una batalla campal sobre el hielo. A pesar de esta derrota, los Penguins tenían dos partidos en casa para ganar la serie y pasar a la final, pero los de Toronto no dieron opción. El resumen anotador de Koivunen en estos playoffs fue estimable con un total de 9 puntos (G4, A5).
Acabada la temporada y con ella también la extensión del entry level contract firmado en aquel lejano ya 2021 con los Hurricanes, Koivunen recibió el premio a todo su esfuerzo de adaptación al hockey americano y canadiense. Los Penguins le ofrecieron un contrato de la máxima duración posible para una franquicia NHL, 8 temporadas de duración. Era la demostración del grado de satisfacción y de confianza que los dirigentes de Pittsburgh tienen en él. El montante de la operación asciende a un total de 32 millones de dólares, a razón de 4 por temporada. Queda claro que la esperanza de los Penguins es que Koivunen llegue a consolidarse como un Top 6 de su ataque.
Cómo es Koivunen en el hielo
A la hora de escribir este apartado del artículo en el que intentamos dar una idea al lector sobre el tipo de jugador que es Ville Koivunen hubiéramos podido acudir a las fuentes de datos estadísticos que hay en el mundo del hockey sobre hielo. Pero no, hemos preferido acudir a nuestra experiencia personal de telespectadores de la AHL. Sin embargo, resulta evidente que el atacante finlandés es más un asistente que un goleador. Lo dicen sus números a lo largo de toda su carrera deportiva.

Como espectadores habituales de la AHL podemos hablar de la impresión que nos ha dejado Koivunen y para ello acudiremos a los playoffs por la Calder Cup de la temporada pasada, la 2025/26. Los Wilkes-Barre/Scranton Penguins no llegaron a disputar la final de la Calder Cup porque se toparon en la final de la Conferencia Este con los futuros campeones, los Toronto Marlies. Sin embargo, esa serie semifinal fue una de las mejores de todos los playoffs, con un nivel de competitividad por ambos equipos realmente alto. En esos partidos Koivunen nos mostró lo que es su principal virtud: la visión de juego; tiene la virtud de colocarse en el hielo del modo en que tenga la mejor visión de la jugada, para luego con gran soltura poner el puck al alcance del compañero en mejor situación. Evidentemente, junto con esa comprensión del juego tiene también una precisión fina en el pase, poniendo la pastilla donde quiere con una facilidad y una naturalidad realmente llamativas.
¿Qué es lo que a nuestro juicio ha de mejorar Koivunen? Creemos que ha de ganar en físico, en potencia. Si es capaz de robustecerse lo suficiente como para poder sobrellevar las embestidas y los choques de los defensores del nivel de la NHL, el finlandés podrá asentarse en el ataque de los Penguins.
Así acabamos este artículo que ha pretendido llamar la atención de los aficionados al hockey sobre hielo de la irrupción de este atacante finlandés con un futuro realmente prometedor.
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