Muchos jugadores han pasado por la NHL a lo largo de los años, aunque son pocos los que se han ganado un hueco entre los mejores de la competición en su historia. Uno de estos afortunados es Marcel Dionne, el número 2 del draft de 1971.
Entre el béisbol y el hockey hielo

Durante su infancia, el jugador nacido en Drummondville, Quebec, alternó béisbol y hockey hielo, aunque acabaría decantándose por el stick debido a las pocas alternativas que ofrecía el béisbol en un país como Canadá. A priori la elección fue totalmente acertada. De hecho durante sus años de formación en los que militó el equipo juvenil de Drummondville se ganó la admiración del mundo del hockey e incluso los Montreal Canadiens lo tuvieron en su radar. Su baja estatura hizo que durante esa etapa se le conociera con el apodo de ‘castorcito’. Con 14 años logró 21 puntos en 4 partidos en el torneo Internacional de Conrwall, algo que le relanzó como uno de los jóvenes más prometedores del momento.
A pesar del interés de los Montreal Canadiens, Dionne decidió fichar por los St. Catherine Black Hawks de la OHA (Ontario Hockey Association). Aunque esto no fue fácil. Para que pudiera jugar y no enfadar en Quebec, los padres de Dionne tuvieron que fingir una separación y que la madre se mudara a St. Catherine. Además, la Canadian Amateur Hockey Association (CAHA) realizó una votación para que pudiera jugar en la OHA. A pesar de todos los problemas, su primera temporada en la competición la saldó con 100 puntos gracias a 37 goles (segundo mejor registro del campeonato) y 63 asistencias.
Llamando a las puertas de la NHL
En su segunda temporada alcanzó los 132 puntos con 77 asistencias y 55 goles, siendo el máximo goleador de la competición y elegido para disputar el All-Star. En la 69-71 tuvo que sobreponerse a una lesión que le mantuvo alejado de las pistas en 14 encuentros, pese a ello mejoró sus registros al lograr 62 goles y 81 asistencias. Números que le valieron para ser elegido en la segunda posición del draft de 1971 por los Detroit Red Wings. Ese draft lo habían ganado los Montreal Canadiens, quienes eligieron a Guy Lafleur en la primera posición. Aunque no trascendieron cifras, se especuló que entre el salario y las bonificaciones, el jugador de Quebec se convirtió en el novato mejor pagado de la NHL.

Su campaña de debut en la mejor competición del planeta fue muy exitosa ya que disputó 78 encuentros y firmó 77 puntos, cifras que le valieron para ser elegido en tercera posición en la votación del Calder que premia a los mejores novatos. En su segundo año participó en 77 partidos en los que sumó 90 puntos fruto de 40 goles y 50 asistencias, cifras que le convirtieron en el jugador más anotador en sus dos primeras temporadas en NHL. Y todo ello conseguido en un año complicado en el que tuvo problemas con directiva y cuerpo técnico de los Red Wings.
Problemas de sobrepeso
Problemas personales, sobrepeso, discusiones con el cuerpo técnico y la directiva y las lesiones lastraron el rendimiento de Dionne en la 73-74, a pesar que logró 78 puntos en 74 encuentros. La cosa no pintó mejor al año siguiente cuando volvió a llegar a la pretemporada con un marcado problema de sobrepeso. A pesar de ello se mostró muy comprometido con la franquicia y su rendimiento en el hielo mejoró hasta acabar con 121 puntos con 47 goles y 74 asistencias.

Al ser agente libre recibió ofertas de múltiples equipos de la NHL y de la WHA, aunque acabaría decantándose por Los Angeles Kings donde el entrenador, Bob Pulford, se propuso solventar su problema de sobrepeso haciéndole patinar con láminas de plástico cubriendo su abdomen. Pese a que alcanzó los 94 puntos en 80 partidos, Dionne no se libró de las críticas de la prensa que consideraba que su rendimiento en el trabajo defensivo era pobre. Al curso siguiente pasó a ser extremo derecha y los Kings se beneficiaron de ello pues pasaron a ser el equipo más anotador de la competición. En este logro Dionne fue clave con 53 goles y 69 asistencias para 122 puntos. Al año siguiente una lesión en el hombro le obligó a perderse varios encuentros, además de que su rendimiento se resintió, no obstante en 70 partidos consiguió 79 puntos.
Los siguientes años fueron bastante regulares para Dionne. Durante tres temporadas disputó 80 encuentros en los que se fue hasta los 130, 137 y 135 puntos respectivamente. Incluso en 1981 consiguió ser el jugador más rápido en la historia de la NHL en alcanzar los 1000 puntos. En la 81-82 participó en 78 encuentros y se fue hasta los 117 puntos y al año siguiente logró 107 puntos en 80 partidos. En la 83-84 solo disputó 66 partidos por problemas de lesión y logró 92 puntos y al curso siguiente hizo 126 puntos en 80 encuentros. La regularidad en sus números se mantuvo en su último año completo con los Kings, en los que volvió a participar en 80 partidos y consiguió 94 puntos.
En 1981 consiguió ser en su momento el jugador más rápido en la historia de la NHL en alcanzar los 1000 puntos
En la temporada 86-87 disputó 67 partidos con los Kings en los que hizo 74 puntos antes de ser traspasado a los New York Rangers, con quienes disputó 14 encuentros y logró 10 puntos. Su periplo con los de la Gran Manzana no fue demasiado exitoso ya que en la 87-88 hizo 65 puntos en 67 encuentros y en la 88-89 consiguió 23 puntos en 37 partidos antes de acabar en los Denver Rangers de la IHL donde hizo 13 puntos en 9 encuentros.
Tras su retirada siguió vinculado al mundo del hockey, principalmente como patrocinador de equipos de cantera, aunque se dedicó más a sus restaurantes y tiendas y a sus negocios que a otra cosa. A pesar de ello, cada cierto tiempo la NHL tiene a bien recordar al ‘castorcito’ que desde el número 2 del draft de 1971 se convirtió en historia pura de la NHL.
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